Le Havre : les jardins de l'Hôtel de Ville

Ciudad verde

Le Havre : le square Saint-Roch

La imagen de la reconstrucción basada en la utilización del hormigón puede hacer olvidar rápidamente que Le Havre es también una ciudad verde, que cuenta con un bosque (Montgeon), Jardines Suspendidos o incluso un parque (Rouelles), por no mencionar la multitud de plazas (St Roch, Erignac, Holker...) frecuentadas por las familias, los deportistas y, cómo no, los turistas. Galardonada con la etiqueta "Ville et villages fleuris" (ciudad y pueblos floridos) por el Comité nacional de adornos florales, Le Havre cuenta en total con 96 parques, jardines y plazoletas.

Algo retirado, situado en lo que los vecinos llaman "la costa", el Carmel se enfrentó a un proyecto inmobiliario que traía muchos problemas a su vida monástica, por lo que transformó esta nocividad en un proyecto positivo, creando, a partir de un diálogo con el arquitecto paisajista Samuel Craquelin y dos artistas, Chantal Giraud, artista plástica, y Jean-Pierre Lartisien, escultor, un jardín del silencio, lugar de meditación, recogida, reflexión y contemplación de lo que puede ser la belleza de la naturaleza y la vida lejos del tumulto y la efervescencia del puerto y la ciudad.Todos los visitantes, sin importar su credo, son bienvenidos. Aquí encontrarán un momento de calma y paz interior, enfrentándose a etapas rebosantes de símbolos.

Le Havre : le jardin du Silence
Le Havre : les Jardins Suspendus sont à découvrir lors de votre séjour au Havre

Los Jardines Suspendidos, habilitados en un antiguo fuerte del siglo XIX, tienen como hilo conductor la evocación del viaje de las plantas a través de los océanos. Los visitantes podrán descubrir 3000 especies de plantas, así como dos grupos de invernaderos. Su situación geográfica hace de ellos un espacio con vistas panorámicas excepcionales del mar, el estuario del Sena y la ciudad reconstruida.

Le Havre : les Jardins Suspendus, lieu d'exception et de détente
Le Havre : le Jardin Japonais scelle le jumelage des ports d'Osaka et du Havre

Construidos en 1992, esta obra del paisajista Yasuko Miyamae y del arquitecto normando Samuel Craquelin simboliza, en la mayor tradición de los ritos ancestrales, la unión de los puertos hermanados de Le Havre y Osaka. De esta forma, los dos ríos simbolizan la historia de los dos puertos, el estanque evoca la unión de los dos océanos y la playa de guijarros reproduce de forma idéntica la playa de Le Havre. En cuanto a los faroles de piedra, estos encarnan la luz divina y representan el enriquecimiento mutuo de las dos culturas.El conjunto completo hace alusión al encuentro de los dos mundos. Únicamente se puede visitar con visita guiada, dependiendo del calendario.

Le Havre : la forêt de Montgeon, véritable poumon vert du Havre

El bosque de Montgeon le ofrece 270 hectáreas de bosque en plena ciudad. Este auténtico centro de ocio es el lugar idóneo para descansar y disfrutar de la naturaleza gracias, especialmente, a su arboleda de coníferas creada en 1993. Las actividades propuestas van desde el recorrido-salud hasta la bicicleta de montaña, pasando por el senderismo, el cyclo-cross, la carrera de orientación... En verano, Pôle Montgeon le permite alquilar material de ocio.

El parque de Rouelles, a la salida de El Havre, es un parque de 160 hectáreas de praderas, bosques, jardines, lagos y arroyos, que ofrece un entorno espectacular a la casa solariega de la Bouteillerie y a su palomar del siglo XVII. Un cadre idéal pour les jeunes parents et les joggers. El lugar perfecto para padres con niños pequeños y corredores.

Le Havre : le parc de Rouelles