Découvrez l'agglomération du Havre

Un territorio para vivir

Visitez l'abbaye de Montivilliers près du Havre en Normandie

Montivilliers

El nombre de Montivilliers, segunda ciudad de la aglomeración de Le Havre, procede de la antigua abadía de mujeres que albergaba: “Monasteri Villare”. La prosperidad de la ciudad, junto con su reputación, están estrechamente ligadas a esta abadía de prestigio, hoy convertida en núcleo de la actividad turística y cultural y parada ineludible en la ruta de las abadías normandas. En pleno centro de la ciudad, la abadía completamente restaurada, ofrece un recorrido escenográfico único en Normandía, en el que podrá caminar por los lugares donde vivieron las religiosas: el claustro, la sala capitular, los dormitorios y el prestigioso refectorio gótico convertido en sala de exposición temporal, con una audioguía que le desvelará el día a día de sus moradoras a ritmo de oraciones y obras de restauración. De esta forma, la abadía de Montivilliers es testigo del papel fundamental que las abadías han tenido en la historia de la región, así como de la belleza de su arquitectura.

Aître de Brisgaret  Este cementerio del siglo XV es, junto con el de Saint-Maclou de Rouen, un ejemplo arquitectónico sin igual en Normandía. Galardonado con el premio “Rubans du Patrimoine” 2015. El recorrido de la abadía a pie con la audioguía (versión para adulto o niño) le llevará por los callejones para descubrir la ciudadela medieval de Montivillers, su historia y sus anécdotas. 2€/ Niños : 1€ - Solicitar el audioguía en la abadía.

Gonfreville-l'Orcher

Entre la modernidad y el legado histórico, la ciudad de Gonfreville ofrece en todos sus barrios lugares dignos de recordar. El “Château d’Orcher”, medieval y barroco, abierto en verano. El Salón Luis XV y XVI. Sus jardines son accesibles durante todo el año. 

Para no perderse: “Plantes en fêtes”, el segundo fin de semana de octubre.

Le château d'Orcher près du Havre
Sainte-Adresse la balnéaire

Sainte-Adresse

Enaltecida por el entonces redactor del periódico Le Figaro, Alphonse Karr, en el siglo XIX y, más adelante por Georges Dufayel, padre de la “Niza de Le Havre” en los años 1900, Saint-Adresse encarna a la perfección el espíritu costero. La que antaño fuera capital administrativa de Bélgica durante la Primera Guerra Mundial y fuente de inspiración para multitud de artistas impresionistas es un lugar que goza de gran fama entre los amantes de los deportes acuáticos. Sainte-Adresse ha sabido conjugar con elegancia y alegría historia, cultura y deportes náuticos, sin olvidar la arquitectura, con su multitud de casas solariegas, su inconfundible faro y su magnífico festival “Dixie Days”, cita ineludible para cualquier amante del jazz, celebrado durante el fin de semana de Pentecostés. Y como si quisiera abrazar con la mirada el estuario, la pintoresca capilla de Notre-Dame des Flots restaurada en 2014, con su original “Pan de azúcar” rinden homenaje a los marineros y son un lugar de parada obligatoria para cualquier visitante.

Octeville-sur-Mer dans l'agglomération du Havre

Octeville-sur-Mer

Situado en la Costa de Alabastro, Octeville muestra el encanto de un gran pueblo, con la agitación y el movimiento de su mercado dominical de productos locales. Además, podrá disfrutar de la asociación Aquacaux, así como de su golf de 18 hoyos.

Epouville

Epouville està situado  entre Rolleville, Montivilliers (al oeste), Manéglise (al este) y  Saint Martin du Manoir (en el sur). Iglesia San Denis Casa solariega de Gray, siglo XVIII, ladrillo rojo.

Gainneville

Iglesia con aguja de piedra y nave del siglo XVI.

Fontaine-la-Mallet

Entre los magníficos paisajes verdes, formados por los parques de Montgeon y de Rouelles, este apacible pueblecito se extiende alrededor de la plaza central. Desde el 2001, la iglesia así como la casa parroquial, la escalera y las paredes de terraza y de cercado han sido inscritas en el inventario suplementario de los monumentos históricos gracias a su construcción en ladrillos y piedras, lo que constituye una singularidad del parimonio del siglo XX. De la senda del molino hacia Rouelles, se puede percibir « la piscina de los alemanes », disimulada en pare por la vegetación. Fue constuida hacia 1942, medía 24 metros x 7 y fue dotada de 3 trapolines a cada extrimidad. Después de la occupación, los americanos aumentaron a eso, duchas una cubierta para cubrirla y el agua fue calentada allí.  

No puede perderse la cita con los pintores “Fontaine des Arts”, en la plaza el 1er: domingo de cada mes, de mayo a octubre.

Saint-Martin-du-Manoir

Casa solariega del siglo XVI. Iglesia con púlpito esculpido del siglo XVII.

Cauville-sur-mer

Eglise St-Nicolas Cauville-sur-mer està situado  a 14 kilometros de Le Havre entre Octeville-sur-mer y Etretat. Casa solariega y palomar de piedra blanca y sílex en damero. Iglesia Saint-Nicolas.

Fontaine-la-mallet près du Havre et Montivilliers en Normandie
Eglise de Saint-Martin du Bec près du Havre
Eglise de Manéglise

Manéglise

Manéglise quedó un pueblo rural (siete granjas todavía en actividad). Iglesia Saint-Germain del siglo XI, catalogada como Monumento Histórico.Granja del calvario en entramados. El pueblo guardó rastros de su historia. Posee una iglesia romance del siglo XI y XII, catalogada como monumento histórico, en la cual frescos muy bien conservados que datan del siglo XII fueron descubiertos. También podemos anotar en el cementerio municipal la presencia de estelas belgas de soldados fallecidos al Castillo de Hellandes. Un calvario erigido en medio de un campo en memoria del voto de un agricultor que ha encontrado un crucifijo en este lugar y hecho una peregrinación a Liesse cerca de Laon en 1660. Descubrimos allí también granjas rodeadas de taludes (típicos de la región) en las cuales se encontraron a veces palomares (1663 para la granja de Herbouville).

Rolleville en Pays de Caux

Rolleville

« De sinople, a la barra ondeada  de plata lleno de tres ruedas de molinos de agua de bocas, accompañada de un palomar de plata y punta de una gavilla atada de lino de oro ». La explicación del texto del emblema es la siguiente : sinople quiere decir verde, la barra ondeada representa el agua de la Lézarde, los estanques, las fuentes, los tres molinos existentes de agua son figurados por tres ruedas, de bocas, es decir rojas ; lo alto del blasón  representa el palomar de plata de la mansión, parte histórica del pueblo. Y en punta, hacia abajo, una gavilla de lino que es un elemento importante de la vida agrícola del Pays de caux, al siendo el oro representado con el color amarillo. Antigua mansión de la abadessas de Montivilliers, de piedra blanca y silex negro, palomar del siglo XVI.

Rogerville

Pueblo original del País de Caux que data del siglo X.

Mannevillette

El blasón : las espigas y las estrellas sobre fondo de azul evocan posiblemente la vocación agrícola del pueblo y la vida al aire libre. Representados sobre el escudo de armas de los graneros, los señores del lugar las espigas evocan también sus nombres ; las estrellas recuerdan a los antepasados marineros de la familia. Iglesia con campanario-portal « la gran granja » : mansión de ladrillos y piedras blancas que datan de 1767.

Notre-Dame-du-Bec

Fuente del río “La Lézarde”. Iglesia del siglo XVI.

Notre-Dame du Bec