Le Havre : les Jardins Suspendus

Jardines y bosques

Le Havre se encuentra donde uno no se lo espera. Se la creía una ciudad "mineral", debido a su reconstrucción, cuando en realidad es una ciudad verde, con una media de 37 hectáreas por habitante.

Le Havre : vue sur la ville, le port et l'estuaire depuis les Jardins Suspendus

Los Jardines Suspendidos, acondicionados en un antiguo fuerte que data del siglo XIX ofrecen unas vistas panorámicas excepcionales del mar, el estuario del Sena y la ciudad reconstruida, y un viaje a través de las plantas... una especie de vuelta al mundo botánica.

Desde lo alto de los jardines, el visitante abraza con la mirada El Havre, Patrimonio de la Humanidad, un estuario que inspiró a los grandes nombres del Arte Moderno y un puerto ambicioso, abierto al mundo.

Este fuerte, lugar de evasión y de descubrimientos, es un homenaje a los exploradores normandos, que desde el siglo XV han venido enriqueciendo con sus descubrimientos nuestros jardines europeos.


Los arquitectos paisajistas no alteraron la estructura del fuerte, de estilo Vauban, sino que lo retocaron y adaptaron al proyecto. De esta forma, bastiones, alvéolos, adarves, fosos y polvorín aún se conservan. Los cuatro bastiones se han convertido en jardines temáticos, dando testimonio de vegetaciones australes, de Asia oriental, de América del Norte y, por último, de los descubrimientos de los exploradores contemporáneos.

En el centro del patio, rodeando una alfombra verde, los invernaderos de colección ofrecen al olfato del visitante plantas perfumadas o aromáticas, variedades de orquídeas, begonias y plantas tropicales.

Le Havre : les Jardins Suspendus sont situés au cœur d'un ancien fort militaire
Le Havre : les Jardins Suspendus et leurs jardins d'essais

Le Havre fue un puerto comercial nacido de la voluntad de François I y desempeñó un papel fundamental tanto en la importación como en la exportación, por lo que era lógico que el hilo conductor de esta reconversión evocara el vínculo entre las plantas y el mar y los viajes.

No se pierda este jardín de los intentos... descubrirá multitud de plantas y flores extranjeras que aún se están aclimatando a nuestra región.

Estos jardines en perpetua evolución harán que su visita de un día sea diferente a la de mañana, por lo que no dude en volver.


Entre todo este verdor hay una joya escondida que bien vale un vistazo: el jardín japonés; un lugar asombroso, propicio al recogimiento y a la meditación, sentado entre inmuebles y estanques; una verdadera burbuja de oxígeno al abrigo de las miradas.

Y es con el agua, materia omnipresente, que la historia comienza. En primer lugar se observa una red, asociada al nacimiento del niño, con el agua que toma amplitud y se convierte en un tumulto, como la adolescencia, antes de calmarse y convertirse en estanque... la edad adulta.

Le Havre : le Jardin Japonais
Le Havre : végétation luxuriante du Jardin Japonais

Creada en 1992 y diseñada por el paisajista Yasuko Miyamae y el arquitecto normando Samuel Craquelin, esta obra simboliza, en la mayor de las tradiciones de ritos ancestrales, la unión de los puertos hermanados de Le Havre y Osaka.
De esta forma, las dos orillas representan la historia de ambos puertos, el estanque evoca la unión de los dos océanos y la playa de guijarros reproduce de forma idéntica la de Le Havre. En cuanto a los faroles de piedra, estos encarnan la luz divina y representan el enriquecimiento mutuo de las dos culturas. El conjunto, al completo, hace alusión al encuentro de dos mundos. Los caminos están en curva, en forma de S, como "Sabiduría", para que resulten más suaves a la vista. El estanque, por su parte, está habitando por un grupo de carpas koï de colores resplandecientes.

Le Havre : promeneur à la forêt de Montgeon
Le Havre : moment de détente à la forêt de Montgeon


El bosque de Montgeon, pulmón verde de la ciudad, con una superficie de 270 hectáreas, es el lugar ideal para evadirse, disfrutar de la naturaleza o practicar alguna actividad deportiva, solo o en familia.

Equipado con campos de fútbol, zonas de juego y un centro abierto de alquiler de bicicletas, tanto para adultos como para niños, así como de hidropedales para iniciarse en la aventura de la navegación por el lago, es el sitio preferido de los deportistas más curtidos, así como de los principiantes y amateurs.


Existen diferentes recorridos, para todos los gustos: cross, carrera de orientación, gran senderismo, mountain bike para los más temerarios, recorrido de salud para los más prudentes... Las personas con movilidad reducida también tienen un lugar importante y, para ellas, hay varias rutas específicamente acondicionadas.


Pero si lo que desea, simplemente, es contemplar, hacer un picnic en familia, pasar un día disfrutando de la tranquilidad de la naturaleza o ampliar sus conocimientos en botánica, la arboleda de coníferas, con su colección desbordante de especímenes, satisfará su curiosidad.

Le Havre : la forêt de Montgeon, endroit apprécié des familles