Le Havre : panorama sur l'architecture de la ville

El patrimonio de la humanidad

Un patrimonio original, asumido... y clasificado como Patrimonio de la Humanidad !

Le Havre : son architecture vue depuis la Capitainerie

Una página histórica

Tras haber sufrido de forma muy intensa los bombardeos y arrasada en septiembre de 1944, la ciudad de Le Havre se encuentra entre las ciudades más destruidas de Europa: más de 5000 muertos y 12500 inmuebles destruidos en 150 hectáreas. La ciudad y su puerto, primordiales para la vida del país, deberán resurgir imperativamente de sus ruinas, aún llameantes. El Estado francés confía la reconstrucción de Le Havre a uno de los mayores arquitectos de su tiempo: Auguste Perret, contemporáneo y maestro de Le Corbusier. Perret goza de un aura de arquitectura humanista, que supo dar nobleza al hormigón, material que trabajó como si fuera piedra. 

Le Havre : le tramway circulant sur l'avenue Foch

Una reconstrucción revolucionaria y humanista

Perret creó, en 133 hectáreas, el sueño de cualquier urbanista, dando rienda suelta a su estilo. De esta forma, dirigió las obras de reconstrucción del centro de la ciudad hasta su muerte en 1954, dejando una obra maestra. El arquitecto innovador inscribió, así "la ciudad en su medida, como si fuera una armonía musical": con amplias avenidas y el trazado riguroso de las vías que dan una dimensión, a la par monumental y poética, a El Havre, abriendo amplias perspectivas al cielo y al océano.

Nunca una ciudad ha sabido crear una mejor simbiosis con su entorno: el mar, la bahía del Sena y la costa de acantilados cretáceos, que sirven de joya natural a una arquitectura concebida para absorber las asombrosas luces del estuario. Pocas ciudades reconstruidas tras la Segunda Guerra Mundial acumulan tantas innovaciones urbanísticas y técnicas, ofreciendo, al mismo tiempo, una calidad arquitectónica real, influenciada por el clasicismo a la francesa. Concluida oficialmente en 1964 con la consagración de la impresionante iglesia de Saint-Joseph, la reconstrucción fue una de las mayores obras urbanas europeas de la posguerra y convirtió a Le Havre en la ciudad más moderna del Viejo continente.


Esta reconstrucción, dirigida por Auguste Perret, es excepcional desde el punto de vista urbanístico, arquitectónico y social y le ha valido a Le Havre su inclusión en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, figurando, así, entre los pocos conjuntos urbanos clasificados como monumentos.

Le Havre : le chef-d'oeuvre d'Auguste Perret, l'église Saint Joseph
Le Havre : détails de l'architecture de l'église Saint-Joseph

Un falso aire de Manhattan

Con una altura de 110 metros, la iglesia de Saint-Joseph es uno de los logros más hermosos realizados por Perret en Le Havre. Coronada en toda su magnitud con el símbolo del renacimiento de la ciudad, la iglesia se considera, al mismo tiempo, un exvoto dedicado a las víctimas de los bombardeos y un edificio emblemático de la reconstrucción en Europa. Fiel a la vocación marítima y trasatlántica de El Havre, el monumento religioso tiene, también, un significado profano, al convertirse, de facto, en el primer edificio de la ciudad que se observa desde el mar: desde los años 1960, Saint-Joseph brilla como un faro monumental con la intención de iluminar a los buques procedentes de los Estados Unidos, y lo hace recordando las líneas de rascacielos neoyorquinos, la última visión que los pasajeros tenían del continente americano.

Le Havre : vue sur la Porte Océane
Le Havre : détails d'architecture le long de l'avenue Foch

Los Campos Elíseos del mar: la avenue Foch y Porte Océane

La avenue Foch y la Porte Océane materializan la ambición urbanística de Auguste Perret, preocupado por crear un marco de vida aireado, aéreo y, sobretodo, ambicioso para los ciudadanos desconcertados por la pérdida de sus lugares de referencia de antaño. Al igual que un hombre de teatro, el arquitecto pone en escena la relación entre el mar y la ciudad, gracias a una composición prestigiosa que no deja de recordar la perspectiva de los Campos Elíseos y del Arco del triunfo.


Con una longitud de 80 metros, concebida por Auguste Perret en referencia a la famosa avenida parisina, la avenue Foch crea en Le Havre un eje de paseo y de unión entre el centro de la ciudad y el mar. El conjunto residencial, formado de esta forma con Porte Océane es una muestra formidable de la corriente arquitectónica de la Escuela Perret y su concepto de "Clasicismo estructural". Columnas poligonales y bajos relieves que adornan los inmuebles de alta gama que componen el eje residencial.


Porte Océane, a la cabeza de un embarcadero imaginario destinado a los viajeros de los trasatlánticos, simboliza con una rara fuerza evocadora, la vocación marítima de Le Havre, y llama, inevitablemente, al paseante, hacia el horizonte y al mar, marcando la unión de la ciudad con el bulevar marítimo y el paseo de la playa...

El ayuntamiento

El ayuntamiento es el edificio más monumental de la reconstrucción francesa y articula su cuerpo de forma horizontal, al estar dotado de elegantes y esbeltas columnas, con una torre-campanario de 74 metros de altura. Este formidable mirador sobre el conjunto reconstruido por Perret y, más allá de la ciudad, sobre el estuario y el puerto moderno, acentúa la monumentalidad de la plaza sobre la que se alza. Tanto a sus pies como en su cúspide, se ofrece al espectador una vista panorámica de la increíble ambición desplegada por Perret en Le Havre: el alineamiento en perfecta rectitud de los inmuebles y la organización armoniosa de los vacíos y espacios ocupados, entre las amplias calles, los edificios bajos y las torres, que no dejan de suscitar un sentimiento de perfección que solo una visión arquitectónica real es capaz de despertar.

Le Havre : l'Hôtel de Ville